Y eso… (Parte 2)
Tus ojos ¿Recuerdas que escribí sobre ellos? Sí, escribí tus ojos.
Te quiero dar gracias, hoy esos ojos miran con más brillo, hoy esos ojos tienen vida. ¿Pero sabes? A veces esos ojos traen hielo, restos de un antiguo glacial…pedacitos que no se derritieron con el sol. Bueno, tal vez (qué tal vez) nunca vas a leer ésto, pero esos pedacitos de glacial se incrustan en el corazón, y duele. ¿Sabes que podemos hacer? Derritámoslos: juntémolos de a poco y los dejamos al sol. Sin máscaras, sin doble faz…así, pedazos de hielo y todo. Pedazos como tienen que ser, pero derretidos estarán mejor.
Eres genial y todo lo que quiero, aunque vengas con esos pedacitos de hielo.





